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miércoles, 30 de junio de 2010

El diario de Jensen capitulo 1x02

Bueno escrito el segundo capítulo espero vuestras opiniones.



2.- "Conocimiento de uno mismo"



Por fin llega la noche después de pasar el día intentando encontrar alguna respuesta, no he conseguido descubrir nada, salvo que cuando tengo alas tengo más poder que sin ellas Por otro lado está la chica que vi en la calle, ¿volveré a verla?, quien sabe... Muchas veces los deseos son contrarios al destino.


Durante un rato me quedo tirado sobre mi cama. Observando el clip de la chica y pensando en sus preciosos ojos oscuros y su pelo negro. Me encantaría volver a verla, aunque no se muy bien si sería capaz de decirle algo, quizás me envuelva en un estado de estupidez incapaz de decir media palabra o mirarle a sus ojos.


¿Y si piensa que soy un violador?, si me aparezco diciéndole que cogí un clip que se le cayó al suelo con el objetivo de devolvérselo en un casual encuentro. Aunque por otro lado, también puede pensar que con el clip tendría una excusa para poder entablar una conversación con ella.


Lo mejor es que si la vuelvo a ver, pase lo que tenga que pasar, ya sea bueno o malo.


Guardaré el clip en el cajón de la mesilla junto al reloj, el móvil, la cartera y las demás cosas que uso cada día y así de ese modo tener un pensamiento hacia ella cada mañana, ya que solo en ese momento tuve la mente despejada, sin preguntas, sin preocupaciones, sin nada que importase más que quedarme inmóvil admirando su belleza.


Vaya, ya son las diez y media de la noche, como es junio aún hay luz solar. Tengo hambre, me preparare algo para cenar. Mientras cocino mi cabeza no deja de funcionar ¿Me volverán a salir las alas esta noche?, en ese momento recuerdo una de las primeras preguntas que me hice cuando me sucedió esto, ¿me transformare en luna llena como los hombres lobo?. Dejo de cocinar y me acerco al calendario que tengo en la habitación, de esos grandes que regalan en las tiendas a principios de año, con los días en grande, las fases lunares y demás.


Curioso según esto no hay luna llena hasta dentro de dos semanas, eso hace que una de las preguntas obtenga respuesta.


Tras la cena siento molestias en la espalda, una sonrisa brota en mi cara como cuando eres pequeño y ves los regalos bajo el árbol de navidad, mis nuevas amigas están saliendo, esta vez no me desmayo.


¡Ya está!, no sabría definir como me siento, es una mezcla entre varias sensaciones. Vuelvo a subir a la azotea, esta vez me toca aprender de mi estado con alas, ¿qué puedo hacer?.

A unos 5 Kilómetros al sur hay una gran montaña, sin luces, sin movimiento donde nadie me pueda molestar. Iré hasta allí planeando y comprobaré mi estado físico.


Antes de saltar me detengo a observar. No hace ni frío ni calor, es una noche de verano agradable. Las pocas estrellas que se pueden ver brillan ante nuestros ojos impasibles, espectadoras de nuestra vida nos llevan observando desde hace millones de años, nuestros movimientos, nuestros logros y nuestras desgracias. Por la calle pasa la gente de un lado a otro, con sus pensamientos, sus ideas, sus actividades cotidianas y nadie me ve. Un tipo con alas está en lo alto de un edificio y nadie se da cuenta. Como un fantasma me echo a volar, planeo, hago giros poco a poco voy controlando mis movimientos, me elevo, desciendo. No puedo quitarme la sonrisa de la cara, jamás sentí está cantidad de felicidad y de libertad.


Cuando llego a mi destino, contemplo impresionado que aún siendo de noche y con apenas luz soy capaz de ver a lo lejos. No veo como si fuese de día pero veo con cierta claridad. A unos cien metros veo una roca bastante grande, debe pesar unos 500 kg, ¿me pregunto si seré capaz de levantar la roca?.


Mis dedos se clavan en ella como si estuviera agarrando barro con el que jugábamos en el colegio de pequeños, con el que hacíamos el típico cenicero de barro y llegábamos a casa orgullosos de nosotros mismos.


La levanto como si fuera una silla no pesa lo más mínimo, despliego mis alas y asciendo con ella, la lanzo hacia arriba y vuelo hacia ella hasta darle un puñetazo justo en el centro y así convirtiendo una gran piedra en pedazos.


A continuación decido caer en picado y frenarme justo antes de tocar suelo. Al tocar suelo se crea una gran polvareda, creo que debería mejorar mis aterrizajes forzosos.


Ahora probaré mi resistencia, como descendí en la parte baja de la montaña me pongo a correr hacia arriba campo a través. Mis piernas se mueven a un ritmo espeluznante, coloco mis alas en una forma aerodinámica, casi replegadas con las puntas hacia atrás. Llego a la cima en dos o tres minutos. 3 Km de subida en dos minutos, sigo asombrándome de lo que soy capaz.


Fuerza, velocidad, resistencia, no me canso ni lo más mínimo, puedo ver en la oscuridad. Mmmmm ¿me regeneraré si me hago un corte?, ¿seré invulnerable cuando me salen las alas?, solo hay una forma de probarlo. Cojo mi llavero, en el tengo una pequeña navaja, me haré un corte a ver que pasa. Cuando aprieto y arrastro, la hoja de la navaja se dobla, intento clavarla pero para mi sorpresa la hoja de la navaja se rompe al entrar en contacto con mi piel y ejercer una leve fuerza. Es como si mi piel fuera impenetrable. Quizás sea invencible cuando estoy transformado.


Debería irme a casa, es tarde y mañana tendría que ir a trabajar, aunque quizás no sea buena idea, ¿y si me salen las alas cuando estoy trabajando?, nunca más podría volver a salir a la calle, los servicios secretos me buscarían para hacerme miles de pruebas hasta intentar descubrir que diantres soy.


Doy un salto y despliego las alas, de vuelta a casa a descansar aunque iré dando un rodeo por la ciudad, quiero ver como se ve todo desde arriba.


Me pregunto ¿dónde vivirá la chica del clip?, ¿será de esta ciudad?, o por el contrario solo estará de paso, ¿trabajará?, ¿estudiará?, ¿la veré mañana?. Un grupo de jóvenes desvía mi atención, van o vienen de fiesta perjudicados por el alcohol van montando un buen espectáculo, algunos coches parados en los semáforos y a lo lejos veo una ambulancia parada a la salida de un local de marcha.


Es curioso siempre quise ser un superhéroe y ahora sin más tengo estos poderes, sigo sin saber ¿porqué los tengo?, pero la verdad no me importa, no quiero que desaparezcan.


Ahora que tengo este poder debería darle uso y ayudar a quien lo necesite, nunca viene mal alguien que vele por los demás. Esta no es una ciudad muy conflictiva pero seguro que algo habrá.


Mañana si me transformo intentare buscar a alguien con problemas e intentare ayudarle, es una forma de probarme y ver de que soy capaz.


¿Me pondré una máscara, para que no me reconozcan?, al fin y al cabo esta es mi ciudad, llevo toda mi vida viviendo aquí y conozco a mucha gente, ¿cómo me verían después?. Posiblemente sería un bicho raro para ellos, alguien a quien no mirar ni tocar. Creo que lo mejor es que use algún tipo de máscara que no sea incómoda y que tampoco revele quien soy en caso de toparme con algún conocido o que alguien me haga una foto, grave un video o lo que sea.


Ya veo mi edificio. Con un gran descenso sin hacer el más mínimo ruido abro la puerta y bajo hasta mi piso.


Cuando llego a casa me tiro en la cama y me quedo dormido, fue un gran día, ahora tendré un merecido descanso.



Licencia de Creative Commons
El diario de Jensen by Alberto Leiva Pallares is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

viernes, 25 de junio de 2010

El diario de Jensen

Esta es la segunda historia que empecé a escribir. Este primer capítulo trata de un tipo con una vida normal, al que un día normal le salen alas, sin entender nada de lo que le ha pasado empezará a investigar y a probarse a si mismo. Ve a una chica que marcará su futuro cercano. espero vuestras opiniones.

El diario de Jensen 1x01:


1.- "El origen de un destino"


Bien ya es hora de salir. Ficharé y me iré a mí casa.


-Tío, ya es fin de semana. ¿Qué piensas hacer?- Dijo Mark sonriente.


-Aún no tengo ningún plan. Creo que me quedaré a descansar en casa. Me duele la espalda- Dijo Jensen mientras se tocaba la espalda con su mano derecha.


-Pues yo me voy con unos colegas al bar de Moody, si quieres puedes venir- Dijo Mark.


–En el bar de Moody... ¿En ese bar no mataron a no se quien de una mafia?- Dijo Jensen mientras entrecerraba los ojos.


-Si pero de eso ya hace tres años. Todo eso se acabó. Ahora es un buen sitio donde tomarse unas copas. Está a tope de mujeres- Dijo Mark frotandose las manos.


–Bueno, si cambio de opinión te aviso, pero no creo, cada vez me duele más la espalda- Dijo Jensen.


-Es de este chollo tío... Acabará con nosotros ya verás. Bueno nos vemos, cuídate- Dijo Mark, mientras se alejaba.


-Pásalo bien Mark, si puedo te aviso- Dijo Jensen mientras se daba la vuelta.


Aún no es de noche pero la luz empieza a escaparse por el horizonte. Las farolas dentro de un poco empezarán a encenderse para acompañarnos durante la oscuridad y la soledad de las calles nocturnas.


Por fin, ya estoy en casa. Cada vez me duele más la espalda. Lo siento por Mark pero esta vez no saldré. Necesito descansar si quiero durar otra semana más. Me daré una ducha y luego veré la tele un rato.


Joder treinta canales y no ponen nada bueno en ninguno. Lo único que me queda es ver el de noticias. Cada vez me duele más la espalda, ¡ahhh! dios no puedo ¡ahhhh!.


Un fuerte crujido sonó en la habitación, como si partieran un cuerpo a la mitad, Jensen yace en el suelo de su salón.


¡Ahhh!, ¿que ha pasado?, estoy mareado, tengo que lavarme la cara. ¡Dios, son alas!.


Ese fue mi asombro al verme en el espejo, al ver que de mi espalda salían dos alas grandes y fuertes. Sin ningún tipo de explicación previa. Desorientado y confuso sin saber muy bien que hacer. Lo único que se me ocurre es subir a la azotea del edificio. Como si de un impulso interior se tratase tengo ganas de saltar y desplegarlas, como si fuera a sentirme mucho mejor por hacerlo.


Salgo de mi casa y subo las escaleras sin sentir la más mínima sensación de cansancio. Cuando llego a la azotea sigo corriendo y salto sin saber muy bien que va a pasar. Mis alas se desplegaron y empecé a planear, la sensación de vida y libertad que estoy sintiendo es increíble. Mierda voy a chocar contra ese edificio, ¡ahhh!.


Vaya parece que tengo que aprender a utilizar a mis nuevas amigas. La caída fue dura fue desde un cuarto piso pero parece que no me he hecho nada, necesito subirme al edificio para volver a casa no se si estaré preparado a que me vea alguien en este estado.


Subiré por la escalera de incendios, aunque me pregunto a que altura llegaré si pego un salto. ¡Uoouuu!, jajaja llego hasta el segundo piso. Calculo unos 4 ó 5 metros.


Vuelvo a saltar y me agarro a la pared del edificio, asciendo clavando mis dedos en la fachada. Cuando llego arriba me vuelvo a lanzar planeando en dirección a mi casa, es espectacular lo maravillosa que es la ciudad desde aquí arriba, ya veo mi edificio.


¿Qué haré ahora?, ¿podré volver a trabajar?, ¿ya no podré relacionarme con la gente?, ¿Cómo reaccionaría la gente si me vieran con alas?, miles de preguntas resuenan en mi cabeza una tras de otra, mezclándose entre ellas sin ningún tipo de respuesta, pero de algún modo todo a cambiado quizás ya no pueda volver a ser el que era antes. ¿Cómo será mi vida a partir de hoy?. Ni siquiera se porqué me han salido estas alas. ¿Debería creer en viejas mitologías o leyendas?. ¿Qué significado tiene esto?. Sea como sea no puedo permitir que nadie me vea, eso sería ponerme en peligro y ni siquiera soy capaz de girar con suficiente rapidez como para esquivar un edificio. Necesito descansar, mañana analizaré todo con más detenimiento.


Jensen durmió esa noche en su cama tapado por sus alas.


A la mañana siguiente Jensen se despertó asustado e inquieto ya no era como cuando decidió dormirse ayer a la noche, sus alas habían desaparecido como si de un sueño se hubiese tratado.


Apenas recuerdo nada de lo sucedido a noche. Recuerdo el ver las alas frente al espejo, subir las escaleras corriendo y el salto, luego solo tengo cosas borrosas y distorsionadas, también recuerdo el dormirme. ¿Por qué ya no tengo las alas?, ¿Saldrán solo por la noche?, ¿quizás sea como los hombres lobo que solo se transforman en luna llena?, aunque eso son leyendas ¿quizás debería creerlas después de lo que me sucedió?, otra vez vuelvo a estar como a noche con miles de preguntas rondando por mi cabeza sin saber ninguna respuesta para cada una de ellas.


Por suerte para mi es domingo y no tengo que ir a trabajar pero ¿que hago mañana y si cuando esté trabajando de repente me salen las alas?, tengo que ir a la biblioteca hoy es el único día que tengo libre quizás allí encuentre algo.


Sin perder ni un minuto más me voy camino de la biblioteca. El maldito ascensor siempre tarda años en llegar, las maravillas de vivir en un duodécimo tienen su lado negativo. Al llegar al portal me encuentro a la señora Stinson. La del cuarto, es curioso siempre que salgo o vengo, siempre me la encuentro. Otra vez me cuenta el día que hace y que sus hijas no vienen a visitarla. Sin más le digo que me tengo que ir, que llego tarde a un sitio.


La biblioteca no está lejos así que iré andando, me gusta andar te permite ver a la gente en su día a día, a veces te sientes un mero espectador entre sus vivencias, otros te ves inmerso en situaciones cómicas o simplemente casuales, aunque ¿que es la casualidad?, que ayer por la noche me salieran alas ¿es simple casualidad? Yo personalmente me niego a creer en la casualidad, no estoy diciendo que crea en un ente superior que nos haya dicho lo que tenemos que hacer y lo que nos tenía que pasar en esta vida. Si no que podemos esquivar a ciertas personas o ciertas situaciones pero si tienen que pasar pasarán. Casi siempre hay dos caminos que tomar en cada situación, dependiendo de cual elijamos daremos más rodeos o menos, aprenderemos más o menos pero al final llegaremos a las mismas conclusiones. Mucha gente me llama loco por pensar así o incluso me llaman creyente pero mis pensamientos nacen de las situaciones de cada día de analizar el porqué de las cosas. No me considero creyente, agnóstico o ateo simplemente prefiero creer en lo que vivo y en lo que siento. Cuanto más sufrimos de algo más evolucionamos, si todos fuéramos felices no aprenderíamos nada de las situaciones de cada día con lo que no estaríamos evolucionando. Con esto puedo decir que a día de hoy me siento feliz por pensar así, por querer tener una respuesta y mil preguntas a cada momento de mi vida.


Vaya de repente dejo de pensar por un momento. Una chica del otro lado de la calle me esta mirando, es preciosa. Su pelo es negro y sus ojos oscuros ropa ajustada pero no excesivamente provocativa, camina con elegancia, sus pasos son firmes y rápidos. Sus ojos derrochan ternura, dulzura y una leve tristeza es marcada en su mirada. Se dirige a un taxi, vaya se le ha caído algo, ella subió al taxi y no se ha enterado. Sin pensar me echo a correr cruzando la calle sin apenas mirar, un coche me pita casi me atropella le hago un gesto con la mano pidiendo disculpas pero ni siquiera le miro, cuando por fin llego a donde estaba la chica descubro que se le ha caído un clip del pelo.


El clip del pelo tiene una flor roja, sin saber muy bien porque decido guardármelo con la esperanza de volver a ver a la chica y poder devolvérselo. Esto hace que piense en mi teoría de la casualidad de antes, pude correr y coger su objeto perdido o pude girar la cabeza y seguir por mi camino hacia la biblioteca. Sea como sea por un momento tuve mi mente en blanco solo podía admirar su belleza, su mirada me transmitía tranquilidad, esa tranquilidad como cuando sabes que aunque todo vaya muy mal, al final todo se solucionará de un modo u otro.


Después de este descanso vuelvo por mi camino, mi camino a la biblioteca. Ya estoy cerca, en la entrada están siempre los mismos toxicómanos pidiendo que alguien les de algo de dinero para poder seguir en ese estado de inconsciencia permanente que no les deja pensar con claridad, abstraídos del mundo, en su mundo, quizás todo sea mas fácil así. Esquivo sus miradas, para evitar un incomodo “no tengo nada”, quizás sea un desalmado pero no pienso darle dinero a alguien para que pueda drogarse y destruir su vida. No esta en mi mano decidir si debe o no debe autodestruirse pero no pienso contribuir en ello. Saludo a la recepcionista o secretaria nunca supe muy bien que era. Es una señora de unos cuarenta y cinco años rubia, de estatura normal, con ropa clásica y un toque de elegancia.


Paso del vestíbulo a la biblioteca atravesando un pasillo de unos diez metros con pósters a los lados de algún tipo de concurso infantil de dibujo y literatura. Me dirijo a los ordenadores donde pueda buscar algo que me pueda ayudar.


Vaya queda uno libre justo el de la esquina de la derecha donde nadie me pueda molestar. Estos equipos están bien los pusieron hace dos años con software libre, quizás sea más complicado usarlos pero van realmente rápidos.


Abro el navegador y empiezo a buscar. Con que debería empezar lo único que se me ocurre es “me salieron alas”. No pone nada solo sale gente en foros con sueños estúpidos, nada que me pueda servir. Quizás debería buscar algo de mitología. Lo único que aparece es la historia de Ícaro y su padre Dédalo, encarcelados en una torre en Creta. Dédalo comenzó a construir unas alas con plumas y cera, al final lo consiguió y junto a su hijo escaparon volando pero su hijo ascendió demasiado alto, la cera de sus alas se reblandeció y se le rompieron las alas. De tal forma cayo al vació matándose. Dédalo, su padre consiguió llegar a Sicilia volando.


Después de tres horas no consigo encontrar nada. Quizás sea el primero al que le pase esto. Definitivamente creo que aquí no encontraré las respuestas.


Salgo de la biblioteca, aunque sigo con las mismas dudas me pregunto si se habrán alterado mis condiciones físicas, debería probarme, iré corriendo hasta casa.


Vaya después de un Kilómetro más o menos me empiezo a fatigar , se me acelera el pulso, mi respiración es más rápida y me empiezo a cansar, mi velocidad es la de siempre. Es como si fuera normal, mis saltos son de una altura normal, es decir, que cuando tengo las alas es como si me transformara, consiguiendo velocidad y agilidad. Ahora tengo más ganas de que me vuelvan a salir las alas y ver de que soy capaz con ellas.



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miércoles, 23 de junio de 2010

Bienvenidos

Ante todo daros la bienvenida a mi blog. La idea principal es ir publicando principios de libros que vaya escribiendo y esperar vuestras opiniones, también publicare alguna noticia de interés.